El árabe en la traducción al español de las Naciones Unidas:
algunas consideraciones y directrices para su tratamiento coherente y homogéneo

1.         Transcripción de texto en general 1

2.         Transcripción de nombres propios. 2

3.         Fechas. 3

4.         El Corán. 4

5.         Expresiones religiosas. 5

6.         Cifras en árabe. 5

7.         Otros recursos. 5

8.         Vocablos de uso común. 6

 

Durante los últimos años, y especialmente desde el inicio de la crisis iraquí, el árabe ha ido adquiriendo una importancia ―por el volumen de documentación que proporciona― que lo coloca detrás del inglés, como el segundo idioma oficial de las Naciones Unidas más importante por lo que a las labores de traducción al español se refiere. La extraordinaria complejidad que este idioma presenta, por su falta de mayúsculas, la altura de sus letras y su similitud entre sí ―que lo hacen especialmente vulnerable a las transmisiones por fax―, la falta de un vocabulario especializado homogéneo y estandarizado, el uso arbitrario de los signos de puntuación propios de los idiomas occidentales, la ausencia de grafemas para vocales, etc, no afectaría en principio a quienes no traducen de este idioma, pero la escasez de traductores de árabe, combinada con el crecimiento exponencial de los documentos originales en este idioma, han obligado a muchos traductores del servicio a realizar traducciones por relay, es decir, a través de un tercer idioma. Dependiendo de si este idioma es el inglés o el francés, las transcripciones de los nombres y de los topónimos serán diferentes.

 

1.      Transcripción de texto en general

 

El español, que comparte algunos fonemas con la lengua árabe, necesita servirse, por pura lógica, de un sistema de transliteración propio, pues sería absurdo, por ejemplo, disponer de un fonema >j<, similar en gran medida al fonema >x< árabe, y transcribirlo por /kh/, a la manera inglesa. El objetivo de cualquier transliteración es permitir que quienes no tienen conocimiento de los grafemas árabes puedan leer las palabras transcritas de una forma que las haga reconocibles al araboparlante. A continuación figura una tabla con las correspondencias más usuales.

 

Árabe

Inglés

Francés

Español

alif

apóstrofe

apóstrofe

ba´

b

b

b

ta´

t

t

t

tha´

th

th

z

jim 

j

dj

y

ha´

h

h

h

xa´

kh

kh

j

dal

d

d

d

dhal

dh

dh

dh

ra´

r

r

r

zay

z

z

z

sin

s

s

s

shin

sh

ch

sh

sad

s

s

s

dad

d

d

d

ta´

t

t

t

za

z

dh o z

z

ayn

-, apóstrofe o a

´

aa

gayn

gh

gh

g

fa´

f

f

f

qaf

q

q

q

kaf

k

k

k

lam

l

l

l

mim

m

m

m

nun

n

n

n

ha´

h

h

h

waw

w

w

w

ya´

y

y

y

 

Por lo que respecta a las vocales, se transcriben >a< , >i<, >u<, pero se deberá prestar atención a no transcribir la >u< a la manera francesa, es decir >ou<. La cantidad vocálica, siendo un rasgo fonémico inexistente en las lenguas románicas, no se transcribe. Nótense especialmente las letras yim y xa´, que son las que más difieren. Aparecen marcadas en negrita. El artículo se transcribe en español siempre, casi nunca en inglés y de vez en cuando en francés.

 

2.      Transcripción de nombres propios

 

Los nombres propios merecen un tratamiento diferente si son nombres de persona o topónimos. Los nombres de persona, si figuran en el documento transcritos al inglés o francés o en árabe acompañados de una transcripción en alfabeto latino, deberán dejarse tal cual, pues es de suponer que esas transcripciones son las que figuran en los pasaportes de sus dueños, que probablemente utilizarán el sistema inglés, si se trata de países del Oriente Medio, o el francés, caso de proceder de países del Magreb. Esto puede parecer ilógico, pero debe tenerse en cuenta que la documentación de la Organización se puede utilizar como prueba en posibles procesos legales, en los que la identificación de los litigantes debe estar clara, y corresponder a lo que figura en los documentos de identidad y pasaportes. Los topónimos, en cambio, deben transcribirse según el sistema citado. Pero téngase en cuenta que existen muchos nombres que, por razones históricas, tienen su propia variante española, que hay que respetar. De la misma forma que no decimos Antwerp sino Amberes, deberemos decir Arcila (Marr.) y no Asila; Mascate (Omán) o Mascat y no Musqat; Trípoli y no Trabulus (Libia y Líbano), El-Aayun, y no Laayoune, etc. Una excepción puede constituirla el nombre de Jerusalén, en árabe Al-Quds, que por sus connotaciones políticas, habrá de dejarse tal cual en numerosas ocasiones, como, por ejemplo, en el caso del Comité Al-Quds, el diario Al-Quds, etc. Entre los archivos de consulta de que disponen los traductores del Servicio en la Sede y la Sección en Ginebra figura una lista de topónimos de países árabes, que incluye más de 1.300 nombres de lugar. Dicha lista se amplía (o se debería ampliar) constantemente, y no puede decirse nunca que sea definitiva, pretensión por otra parte vana, habida cuenta de la inmensa zona geográfica a la que se refiere. En lo sucesivo, se tratará de introducir todas las variantes francesas e inglesas para que sólo tecleando un topónimo, aparezca su equivalente en español, que siempre figurará en primera posición, seguido por sus variantes. Obsérvese que en español se tiende a transcribir siempre el artículo árabe /al/, que suele figurar en numerosos topónimos. En inglés es normal omitirlo. Debe ponerse especial cuidado en distinguirlo de la palabra Al, siempre en mayúscula, que significa dinastía de o de los, por ejemplo, Al Saud, la dinastía de los Saud. Nunca va unida por un guión a la siguiente palabra, como el artículo. Éste sí va unido por el artículo cuando la primera letra de la palabra es lo que se denomina en la terminología gramatical árabe, solar, es decir asimilable fonéticamente. Son 14 letras: ta, za, da, dha, ra, za, sa, sha, sad, dad, ta, za, lam y nun. En esos casos, la >l< del artículo se asimila a la siguiente letra y se transcribe. Por ejemplo, An-Naamaniya, y no Al-Naamaniya; Ad-Dawra, y no Al-Dawra.

 

3.      Fechas

 

Como es sabido, el calendario islámico tradicional es diferente al cristiano, no sólo por empezar 622 años después, sino también por ser los meses lunares, lo que produce un desfase con el gregoriano que, al ser los meses solares, son más largos. Las fechas islámicas no se corresponden siempre a un día concreto, sino a dos, pues los días empiezan al caer el día, y no a media noche, como en el calendario gregoriano. La norma es siempre omitir las fechas islámicas, caso de que el texto en cuestión sea contemporáneo y su contenido no se refiera concretamente a una celebración islámica, por ejemplo, durante los meses de ramadán o de dhu-l-hiyya, en los que se ayuna o se peregrina. Existen, para los casos en los que la fecha sólo figura en el calendario islámico, varias páginas en la web en las que se puede realizar la conversión de forma automática. Una de estas es www2.cs.pitt.edu/~tawfig/convert/. Para el calendario persa, puede acudirse a www.payvand.com/calendar. Recuérdese que el calendario persa utiliza meses solares, por lo que la divergencia con el gregoriano, restados los 622 años de la fecha de la Hégira, es fija, y no se agranda paulatinamente como en el caso del islámico tradicional. La Jamahiriya Árabe Libia tiene su propio calendario, introducido en 1986. Es de notar especialmente el mes de septiembre, Al-Fatih, o El-Fatih, que, por ser el mes en que tuvo lugar el golpe de estado que llevó al poder al coronel Gaddafi (bautizado así por haberse realizado el primer día del mes, que es el que abre (=fatih) el mes), suele aparecer con profusión, a veces en la fórmula al fatih al-azim revolution, erróneamente vertido por la gran revolución de al-fatih (o de septiembre), ya que quiere decir la revolución del magno septiembre (o al-fatih).  

A continuación figura una tabla con los diferentes calendarios y su transcripción.

 

a)       Calendario islámico tradicional:

 

                                                                           i.      Muharram

                                                                          ii.      Safar

                                                                        iii.      Rabia I

                                                                        iv.      Rabia II

                                                                         v.      Yumada I

                                                                        vi.      Yumada II

                                                                      vii.      Rayab

                                                                     viii.      Shaaban

                                                                         ix.      Ramadan

                                                                          x.      Shawwal

                                                                         xi.      Dhu-l-qaada

                                                                       xii.      Dhu-l-hiyya

 

b)       Calendario árabe contemporáneo:

 

                                                                           i.      Enero                              Kanun az-zani

                                                                          ii.      Febrero                          Shubat

                                                                        iii.      Marzo                             Adhar

                                                                        iv.      Abril                               Nissan

                                                                         v.      Mayo                             Ayyar

                                                                        vi.      Junio                              Haziran

                                                                      vii.      Julio                                Tammuz

                                                                     viii.      Agosto                          Ab

                                                                         ix.      Septiembre                    Aylul

                                                                          x.      Octubre                          Tishrin al-awwal

                                                                         xi.      Noviembre                     Tishrin az-zani

                                                                       xii.      Diciembre                      Kanun al-awwal

 

c)       Calendario libio:

 

                                                                           i.      Enero                              Ay an-Nar

                                                                          ii.      Febrero                          An-Nawwar

                                                                        iii.      Marzo                             Al-Mirrij

                                                                        iv.      Abril                               At-Tayr

                                                                         v.      Mayo                             Al-Ma

                                                                        vi.      Junio                              As-Sayf

                                                                      vii.      Julio                                Nasir

                                                                     viii.      Agosto                          Hannibal

                                                                         ix.      Septiembre                    Al-Fatih

                                                                          x.      Octubre                          At-Tumur

                                                                         xi.      Noviembre                     Al-Harz

                                                                       xii.      Diciembre                      Al-Kanun

 

d)       Calendario iraní (solar):

 

                                                                           i.      Farvardin

                                                                          ii.      Ordivehesht

                                                                        iii.      Jordad

                                                                        iv.      Tir

                                                                         v.      Mordad

                                                                        vi.      Shahrivar

                                                                      vii.      Mehr

                                                                     viii.      Aban

                                                                         ix.      Azar

                                                                          x.      Dey

                                                                         xi.      Bahman

                                                                       xii.      Esfand

 

4.      El Corán

 

No es infrecuente encontrar aleyas de El Corán en los textos a traducir. Como en el caso de la Biblia, procede buscarlas en una edición ya publicada y, si se quiere, sancionada por una autoridad religiosa, y reproducirlas literalmente. En la sección se utilizan tanto la edición de Juan Vernet como la de Julio Cortés. Para localizar el verso en cuestión, pues a menudo no se acompañan, como en el caso de los versículos de la Biblia, de la mención de la azora y la aleya correspondientes (ya que en el mundo islámico, no es raro encontrar a alguien que conoce El Corán de memoria, y las puede ubicar de inmediato), se deberá usar, bien un índice del Corán, bien una concordancia de este texto sagrado. Se citará la azora mediante numerales romanos, y las aleyas con cifras. La biblioteca de la sección dispone de una de estas concordancias (Hanna Qassis, Concordance of the Quran), donde basta con buscar una palabra ―a ser posible la más inusual, a fin de ganar tiempo― para que se remita al lector a las azoras y aleyas en donde aparece. Téngase en cuenta también que, según las ediciones de El Corán, la numeración de algunas aleyas varía ligeramente, por lo que si la aleya no concuerda en inglés o francés con la edición española, bastará consultar la siguiente o la anterior. En caso de apuro, es conveniente pedir ayuda a algún traductor que lea el árabe.

 

5.      Expresiones religiosas

 

Es normal que algunos delegados empiecen sus intervenciones o escritos con la expresión bi-smi-allah ar-rahman ar-rahim, y que esta fórmula figure en inglés o francés. Deberá traducirse por En el nombre de Dios, el Misericordioso, el Piadoso. Evítese en lo posible emplear la expresión Allah o Alá. En la expresión la illaha illa allah wa muhammad rasul allah, que es la profesión de fe del musulmán, parecería que no queda más remedio que decir No hay más dios que Allah, y Muhammad es su Profeta, pero se puede evitar empleando la fórmula No hay sino un Dios y Muhammad (o Mahoma) es su Profeta. Por supuesto, Alá y Mojamé son inaceptables, por irrespetuosas. Las ciudades santas del Islam tienen sus propios epítetos, que es conveniente respetar. Así se dice La Meca Reverenciada (makka al mukarrama), La Noble Jerusalén (al quds al sharif), como, mutatis mutandis, se dice la Ciudad Eterna, la Ciudad Luz, etc.

 

6.      Cifras en árabe

 

También es de extraordinaria utilidad conocer las cifras árabes, ya que no pocas de las erratas se deslizan debido a la similitud de algunas cifras árabes (es decir, indias) con las occidentales (en realidad, arábigas), con la salvedad de que esta similitud no es también en lo numérico, es decir, no se parecen como debieran. Así, el 6 (٦) árabe se parece al 7 latino (que en árabe es ٧), el 5 árabe (٥) al cero latino (0), y el cero árabe (٠) al punto latino (.), lo que es origen de gran parte de las confusiones. A continuación aparecen las correspondencias.

 

١

1

٢

2

٣

3

٤

4

٥

5

٦

6

٧

7

٨

8

٩

9

١٠

10

 

Al cotejar cifras, téngase en cuenta también que las cifras en árabe se leen como el texto en español, es decir, de izquierda a derecha, en dirección contraria a la escritura normal en árabe.

 

7.      Otros recursos

 

Caso de no poderse lograr ayuda de un araboparlante, y de ser necesario contrastar algún dato con un original árabe, existe un sitio en la web (http://tarjim.ajeeb.com/ajeeb/) donde se puede traducir cualquier frase o palabra al árabe de forma automática escribiéndola en inglés, para luego comparar el resultado con el dibujito que aparece en el texto. Basta con escribir la palabra en inglés en la ventana al caso y apretar al botón que dice (tarjim=traduzca).

 

8.      Vocablos de uso común

 

Existen algunas palabras que se repiten con frecuencia y cuya transcripción al español causa dudas. He aquí algunas de ellas que, dependiendo de su rareza, conviene usar en itálicas:

 

Al-Qaida              Transcrito en inglés como Al-Qaeda o Al-Qai´da.

Dunum                   Dunum, medida de áridos en Palestina, invariable, por ej. 300 dunum.

Emir                       Significa príncipe en árabe. Emir y sus derivados, emirí o emiral, están aceptados en castellano; por ejemplo, en diwan amirí, Cancillería palaciega o emirí, para referirse a los emiratos del Golfo.

Fatwa                    Es aceptable como término especializado, ya que dictamen no acaba de reflejar todo el contenido religioso y normativo del término. Desde el famoso caso Rushdi, es un término de uso común, que no sorprende a nadie.

Hamas                    Parece preferible sin acento, ya que sólo alguien extraordinariamente poco informado podría llegar a leer Hámas. Caso similar sería el de Nablus, que figura en la prensa a menudo con acento. Sin embargo, estas voces no tienen tonicidad donde nosotros ponemos la tilde, sino cantidad vocálica, pues se trata de vocales largas. El vocablo acentuado suena extraño a oídos árabes. Naplusa y Nablúes, lo mismo que Hamás, son en cualquier caso, correctos.

Hayy                       La peregrinación a La Meca y también el título de quien ha peregrinado; en tal caso irá con minúscula hayy Muhammad. En cambio, dígase el Hayy.

Hiyra o Hijrah      Úsese Hégira.

Hizbollah,             Grupo shií del Líbano, preferible a Hizbolá, o Hezbolá, por ser una simplificación malsonante del nombre de Dios, que forma la segunda parte del vocablo: partido de Dios.

Id al Adha,            En vez de Eid al-Adha (Fiesta del Cordero)

Id al Fitr,               En vez de Eid al Fitr (fiesta del fin del Ramadán)

Mullah                   Evítese mulá o mullá, por las razones explicadas antes.

Muyahidin jalq    Evítese mujahideen khalq.

Osama Bin Laden No Usama, ni bin Ladin, transcripciones clásicas.

Sharia                    Ley islámica.

Sheyj                      Jeque, título honorífico, político y religioso. Cuando es político, puede optarse por emplearse la palabra jeque, que se adapta bastante bien a la idea del hispanohablante. Si se trata de un autoridad religiosa, por ejemplo, el rector de Al-Azhar, es preferible utilizar sheyj. Por ejemplo, el sheyj Tantawi.

Shia, Chía             Evítese chiíta, a pesar de venir en el DRAE, por ser galicismo.

Sunní o suní         Por la misma razón, parece preferible a sunita o sunnita.

Umma                     La comunidad islámica, la Umma. A veces traducido como la Nación Islámica, prescindiendo del concepto occidental de Estado-nación.

Wahhabí                Preferible a wahhabita o wahabita.

Waqf, pl. awqaf    Se traduce por habiz, pl. habices. Se trata de los legados religiosos, también llamados de “mano muerta”. Figura en el DRAE como habiz. Aparece, por ejemplo, en el nombre de los Ministerios de Habices, de Legados Píos o de Donaciones Religiosas.

Yihad                     No Jihad.